Buscas apps para hablar con japoneses porque tu hijo quiere practicar con gente real, y es una buena intuición: el idioma se sostiene cuando hay alguien al otro lado. El problema aparece al leer la letra pequeña. Fuimos a los términos de uso de las cinco plataformas más recomendadas y esto es lo que dicen ellas mismas: Tandem exige 16 años, Interpals prohíbe el registro a menores de 13, Discord pide 13, HelloTalk solo admite menores con permiso del tutor e italki reserva la cuenta a un adulto. Es decir, para un niño de primaria, ninguna de las cinco está pensada para él. Aquí está cada una con su regla exacta, qué se puede hacer de verdad con cada edad y qué alternativa queda cuando tu hijo tiene nueve años.

Comparativa: lo que dice cada plataforma
| Plataforma | Qué es | Edad según sus propias condiciones | ¿Sirve a los 7–12 años? |
|---|---|---|---|
| HelloTalk | Intercambio de idiomas por chat y audio | Menores de 18 solo con aprobación del padre, madre o tutor | Solo con cuenta y supervisión del adulto |
| Tandem | Intercambio con corrección entre usuarios | «You must be 16 or older to use Tandem» | No |
| Interpals | Amigos por correspondencia | Prohibido registrarse a menores de 13 | No |
| Discord | Comunidades de voz y texto | Al menos 13 años, más lo que exija la ley del país | No |
| italki | Clases particulares con profesor | Reservado a mayores de 18; el menor accede por la cuenta de su tutor | Sí, con la cuenta a tu nombre |
| Clase en vivo en grupo pequeño | Grupo fijo con niños japoneses y profesor | Diseñada para niños desde primaria | Sí |
Consultamos los términos y las guías de comunidad de cada plataforma en agosto de 2026. Son documentos que cambian, así que si vas a inscribir a un menor conviene releer la cláusula de edad el día que abras la cuenta.
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1. HelloTalk — la más usada, y la que más matices tiene
Es la app de intercambio con más japoneses activos, y por eso es la que todo el mundo recomienda. Sus condiciones no fijan una edad mínima absoluta, pero sí dicen que quien tenga menos de 18 años solo puede usar el servicio con la aprobación de su padre, madre o tutor. Y su propio centro de ayuda añade algo importante que casi nadie menciona: las cuentas de menores solo pueden buscar a otros menores.
Esa restricción es una buena noticia de seguridad y, a la vez, una mala noticia práctica: reduce muchísimo con cuántas personas puede hablar tu hijo, y no controla la madurez del otro lado —un menor de 17 sigue siendo un menor—. Si la usas, que la cuenta sea tuya, que el teléfono se quede en la sala y que las conversaciones sean visibles. No por desconfianza hacia tu hijo, sino porque a los nueve años nadie sabe todavía cuándo una conversación se está poniendo rara.
2. Tandem — 16 años, sin ambigüedad
Sus normas de comunidad lo dicen en una línea: «You must be 16 or older to use Tandem», y advierten que pueden eliminar cuentas si hay indicios de que el usuario es menor de esa edad. Además, funciones como las Language Parties no están disponibles para los miembros más jóvenes, y la sección de comunidad restringe el contacto al mismo tramo de edad en los menores de 18.
Es la plataforma con mejor cultura de corrección —los usuarios se corrigen los mensajes entre sí, lo cual es realmente útil— y también la más claramente cerrada a los niños. Si tu hijo tiene 16 o 17, es probablemente la mejor de la lista. Si tiene nueve, no hay conversación que tener.
3. Interpals — correspondencia clásica, 13 años mínimo
Es la más antigua del grupo y funciona como los amigos por correspondencia de toda la vida, pero en versión web. Sus términos prohíben expresamente el registro a menores de 13 años, y restringen el contacto entre cuentas según la edad.
Tiene una ventaja real para aprender: al escribir textos largos, tu hijo produce mucho más idioma que en un chat de mensajes sueltos. Y tiene un inconveniente igual de real: es un espacio abierto donde cualquier usuario puede iniciar el contacto, con un perfil público y sin moderación en tiempo real. Para adolescentes con criterio, funciona. Para un niño de primaria, no es el sitio.

4. Discord — donde tu hijo va a acabar solo
No es una app de idiomas, pero es donde de verdad ocurren las comunidades de fans de anime, de juegos y de música japonesa. Sus términos piden al menos 13 años, además del mínimo que exija la ley de cada país.
Y hay un dato que a muchos padres les ahorra una discusión: en las comunidades internacionales de anime y videojuegos el idioma común es el inglés, no el japonés. Tu hijo puede pasar seis meses en un servidor «lleno de japoneses» y no escribir un solo carácter en japonés. Puede ser una experiencia estupenda; simplemente no es la que estabas buscando.
5. italki — no es una app de amigos, y conviene saberlo
La incluimos porque aparece siempre en las mismas listas, aunque es otra cosa: son clases particulares pagadas con un profesor. Su cláusula de elegibilidad reserva la plataforma a mayores de 18 años y contempla que un menor la use a través de la cuenta de su padre o tutor legal, manteniendo tú el control de la configuración.
Como herramienta de aprendizaje funciona muy bien, con la reserva de siempre: un niño solo frente a un adulto, una hora seguida, se cansa de ser el centro de atención. Lo comparamos a fondo en italki y Preply frente a las clases en grupo.
Lo que la edad mínima no te dice
Cumplir la edad no convierte una plataforma en un buen sitio para un niño. Estas son las cuatro cosas que sí conviene mirar, y que ningún término de uso te va a resumir:
- Quién inicia el contacto. Si cualquier desconocido puede escribirle por privado, el filtro de edad es papel mojado.
- Si el espacio es abierto o cerrado. Una lista fija de participantes conocidos es un mundo distinto de un directorio público de millones de perfiles.
- Si hay un adulto responsable identificable. No un botón de denuncia: una persona con nombre a la que puedas escribir.
- Si se repiten las mismas personas. Este es el que más importa para el idioma, y lo explicamos abajo.

El problema de fondo: hablar no es lo mismo que tener con quién hablar
Todas estas apps están construidas sobre la misma idea: te emparejan con un desconocido, conversan un rato y mañana será otro. Para un adulto motivado eso es suficiente, porque el adulto sostiene la conversación con voluntad.
Un niño no funciona así. Los niños no hacen amigos conversando: hacen amigos coincidiendo con las mismas personas, muchas veces. Por eso un chat aleatorio le da práctica —que no es poco— pero se le acaba en tres semanas, cuando la novedad se agota y no queda nadie a quien tenga ganas de contarle nada. Lo desarrollamos entero en cómo conseguir amigos japoneses para un niño.
Lo que sí aguanta a los siete, nueve o doce años tiene tres condiciones: que se repita cada semana, que el grupo sea pequeño y que haya un adulto moderando. Y aquí la geografía, por una vez, ayuda: las 10:00 de la mañana en Japón son las 19:00 del día anterior en Ciudad de México, las 20:00 en Bogotá y Lima y entre las 21:00 y las 22:00 en Santiago y Buenos Aires. La hora a la que los niños japoneses están disponibles es la hora a la que tu hijo ya terminó la tarea. La tabla por país está en el horario de las clases en vivo desde América Latina.

Preguntas frecuentes
¿Puedo abrir yo la cuenta y poner mi edad?
En HelloTalk e italki esa es exactamente la vía prevista: la cuenta es del adulto y el menor la usa bajo tu supervisión. En Tandem e Interpals no: falsear la edad va contra sus condiciones y pueden cerrar la cuenta. Más allá de la norma, hay una razón práctica: si el perfil dice que tiene 25 años, las personas que le escriban van a tratarlo como a alguien de 25.
¿Son seguras estas apps para un adolescente?
Con acompañamiento, sí pueden serlo. Las tres recomendaciones que darían todos los especialistas: perfil sin foto de cara ni datos de la escuela, dispositivo en zona común de la casa, y la regla de oro de que nunca se pasa a otra app privada con alguien conocido allí. Si tu hijo entiende esa tercera regla, el 90 % del riesgo desaparece.
¿Hay alguna app hecha específicamente para niños?
Apps de aprendizaje sí, muchas —las comparamos en apps para aprender japonés—. Apps de contacto con japoneses reales pensadas para menores de 13, no conocemos ninguna seria, y tiene sentido: poner a niños a hablar con desconocidos requiere moderación humana, y eso no escala como una app. Por eso lo que existe para esa edad son clases y clubes con profesor, no plataformas abiertas.
Mi hijo no habla nada de japonés todavía. ¿Tiene sentido buscar con quién hablar?
Sí, y antes de lo que crees. No hace falta nivel para saludar, decir tu edad y enseñar el dibujo que hiciste; hace falta que alguien esté al otro lado esperando. De hecho el orden inverso —estudiar dos años y después buscar con quién hablar— es la razón más común por la que los niños abandonan. Si quieres una base mínima antes, empieza por el hiragana y aprender japonés desde cero.
¿Y si mi hijo es muy tímido para hablar con desconocidos?
Entonces el uno a uno con un desconocido es justo lo peor que puedes elegir. Un niño tímido rinde mucho mejor en un grupo pequeño, donde su turno llega solo y no está obligado a sostener la conversación. Lo contamos en cómo aprende japonés un niño tímido.
En resumen
De las cinco apps para hablar con japoneses más recomendadas, tres cierran la puerta a los menores de 13 o 16 años según sus propias condiciones, y las otras dos solo la abren si la cuenta es de un adulto que supervisa. Para un adolescente con criterio, Tandem y HelloTalk son herramientas excelentes. Para un niño de primaria, lo que funciona no es una app: es un grupo pequeño, con las mismas caras, cada semana y con un adulto delante —a la hora en que Japón está despierto, que resulta ser la tarde-noche latinoamericana—. La diferencia entre practicar y tener a alguien con quien hablar es, a los nueve años, la diferencia entre seguir o dejarlo.

